CAMINANDO ENTRE FRAGAS

De Trabada da noticia el Diploma del Rey Silo, del año 775, considerado el documento más antiguo de España. En él se cita el Marco da Pena Verde, un vestigio de la época megalítica que, junto a los restos castrexos, acredita el pasado prerromano del lugar. Pero lo que más llama la atención en esta tierra existía ya mucho tiempo atrás: una hermosa y fértil naturaleza que ha creado bosques, fragas y parajes fluviales de excepción. Uno de los responsables es el Eo, que separa las tierras asturianas de las gallegas y contribuye a la riqueza del paisaje y la fauna trabadenses. Por eso, las rutas senderistas son una forma ideal de conocer un municipio que lucha, además, por revitalizar el tramo del Camino de Santiago que lo recorre.

Fraga da Becerreira

La que lleva a la fraga da Becerreira es una de las rutas más conocidas de este paraíso para senderistas llamado Trabada. El camino comienza entre pinos, para atravesar después zonas con la característica vegetación del bosque de ribera, y adentrarse en un paraje de abundantes carballos y castaños antes de devolvernos al punto de partida. Un sendero para encontrar gratas sensaciones entre el verde de los helechos y el rumor del agua. 

Camino de Santiago

El Camino Norte ofrece dos alternativas en Galicia: la que entra por Ribadeo y continúa a Lourenzá, y la que, más al sur, atraviesa Vegadeo y se dirige a Trabada. La primera es la seguida por la gran mayoría de peregrinos, pero el ayuntamiento trabadense trabaja por estimular la antigua ruta que cruza el municipio. Poco a poco, el tramo va recuperando caminantes, atraídos, quizá, por la paz que el recorrido ofrece frente a la variante más frecuentada. 

Fraga de Vilapena

Otro de los recorridos a pie más recomendables conduce a la fraga de Vilapena, y arranca cerca de una iglesia parroquial que merece ser visitada. Después, el camino se interna en la espesa vegetación autóctona y asciende hasta el alto de Pena Gorda, desde el que se divisa una panorámica sobre los valles que vuelve a mostrar al viajero la belleza del municipio.

Área recreativa de Abres

En la ribera de Ría de Abres se encuentra el área conocida como A Choza, un espléndido remanso natural propio de una tierra que sobresale por valor paisajístico y su diversidad aviar. Aquí se puede disfrutar de las vistas sobre el Eo y pasear entre la frondosa vegetación, aunque también es un lugar idóneo para pasar un rato contemplando pájaros desde el observatorio que se ha dispuesto para ello.